Fines Terapéuticos / Creencias y Esoterismo
Fines terapéuticos. Por su parte, los mexicas o aztecas denominaban al jade Chalchihuite, y fueron quienes más lo utilizaron para esculpir dioses y utensilios ofrendados a los mismos.
Los aztecas apreciaban sobre todo el jade de color verde esmeralda translúcido, que llamaron quetzalitzli, por su semejanza al color de las plumas del quetzal.
El cronista de la Conquista, Bernal Díaz del Castillo, escribió que las piedras de jade “son muy preciadas entre los indígenas y me fueron muy buenas para curar mis heridas y comer del valor de ellos”.
Y es que además de fines ornamentales, rituales o utilitarios, el jade ha sido considerado a lo largo de la historia una piedra de poder superior con cualidades curativas mágicas y espirituales, en culturas tan antiguas como la china, egipcia o mesoamericanas.
Desde hace 4 mil años se utiliza como amuleto con numerosos fines, desde meditativos hasta de protección, salud y suerte.
En el mundo prehispánico al igual que en el mundo moderno, es la piedra que concentra las máximas fuerzas energéticas y la más relacionada con el Universo, la de mayor sacralidad y la que otorga una protección más completa.
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Creencias y
Esoterismo.
Sigue siendo hoy creencia generalizada que el jade
atrae la suerte y proporciona salud y fortuna. En
Europa recibió el nombre de “Lapis nephríticus” por
sus supuestas propiedades curativas en los cólicos
de riñón. En Asia, herederos de su tradición, siguen llevando amuletos que les proporciona poder, larga vida, inmortalidad y pureza de pensamiento. En Asia, herederos de su tradición, siguen llevando amuletos que les proporciona poder, larga vida, inmortalidad y pureza de pensamiento. El efecto armonizador permite la “limpieza de energías” por lo que se considera absolutamente idóneo para dicha función en cualquiera de los chakras, traduciéndose en tranquilidad y calma de espíritu. La meditación se refuerza sustancialmente, ayudando al encuentro de la armonía del espíritu y la paz interior. |
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